sábado, 6 de octubre de 2007

¿Por qué juega MISIONES?

Inhalo profundamente y exhalo. Me preparo para responder una pregunta importante.

Esa pregunta, corta, concisa, enfocada y que no admite palabrería me coloca de golpe en un dilema. Como explicar algo que vengo analizando durante años y que creo que es un tema complejo sin caer en la tentación de adornar la respuesta con excesivo análisis, pruebas, historias, opiniones, conclusiones de cerebro y ejemplos de hígado. Como responder sin hacer que la respuesta sea aburrida, poco clara o demasiado extensa.

Eso de la capacidad de síntesis, cuando te metes tanto en un proyecto, es todo un tema.

-"Usa los anexos"- me dijo una vez un profesor a quien llegué a apreciar mucho, cuando vio que mi grupo le presentaba, un taco de 200 hojas como avance de una investigación que nos había encargado.

Y creo que le voy a hacer caso.

Al grano. El abandono que existe en el basket peruano no necesito describirlo pues los que están en el equipo lo conocen y los que no lo conocen, créanme, justamente no lo conocen porque está tan abandonado que a nadie le interesa hablar de él.

Los actores más relevantes que participan en el deporte son los siguientes: Entrenadores, Clubes, Jueces, Autoridades Deportivas y el Sector Privado.

Los entrenadores, amigos míos y excelentes personas muchos de ellos, ven el tema de manera laboral, tratan de colocarse en el mejor centro de trabajo posible, para ganarse el sustento del mes y poder mantener, muchas veces, un hogar. Son entes individuales, sólo cuentan con sus patrimonios personales, por lo que es difícil que se involucren de manera individual en proyectos para que el deporte resucite (a excepción de unos cuantos guerreros, contados con los dedos de mi mano derecha). Y nadie les puede criticar nada, pues están en su derecho de ganarse la vida.
Los árbitros, se han organizado en un colegio, son buenos tipos, pero igualmente buscan su sustento. Su enfoque y participación ha sido técnica-laboral.
Las instituciones que participan, Clubes o Centros de estudios, (con talvez más responsabilidad que los demás porque son los únicos que por su capacidad económica podrían generar un cambio real actualmente) no tienen un interés real en que el deporte mejore. La mayoría porque, bueno, no es su negocio, (las Universidades se dedican a la educación y viven de las pensiones de los alumnos, no del basket). En algunas organizaciones hay detrás personas entusiastas que ven con simpatía el deporte. Pero en otras, y mucho cuidado allí, existen algunos ambiciosos, egoístas y estrechos de visión, que a todas luces prefieren que el deporte no crezca pues de esa manera ellos podrán estar siempre a la cabeza de un deporte raquítico.
Finalmente están las autoridades deportivas (sobre las cuales prefiero no extenderme). Las instituciones que deberían ser las llamadas a generar las políticas adecuadas, articular los esfuerzos de los diversos actores, a ser transparentes, creativas, dinámicas y centradas en sus bases, a lo largo de los años desgraciadamente han sido, eufemísticamente hablando, inoperantes.

Obviamente, ante este panorama, el sector privado nunca ha destinado un centavo para el basket (Dejo el resto del análisis, como dijo mi profe, para los anexos que espero que sean los siguientes artículos del blog).

Entonces, como ven, por diversos motivos la rueda mágica que hace girar el círculo virtuoso del crecimiento nunca empezó a rodar en nuestro deporte

Por desidia, falta de preparación, corrupción, egoísmo, falta de recursos, desinterés, falta de capacidad gerencial, ausencia de creatividad, afán por el poder, conformismo y muchas razones más (mostradas por uno o varios de los actores que he mencionado) el deporte se fue sumiendo a través de la décadas del 70, 80, 90 y la actual en la más absoluta oscuridad. Cuarenta años han sido más que suficiente para probar que las cosas no se han estado haciendo bien.

Y el real problema aquí es que ante esta realidad nadie hace nada. Todas (y tengo autoridad moral para hablar sin creer que exagero) las instancias permanecen pasivas. Engordan en sus asientos y no mueven un dedo (salvo contadas pero muy respetables excepciones). No se realmente si no se dan cuenta, si no les interesa darse cuenta o si no les conviene darse cuenta. La indiferencia que he observado es pasmosa. A todos los niveles.

Todo el mundo habla, masculla, opina, todos son expertos, todos saben por qué el basket está como está, y todos tienen su fórmula milagrosa. Pero, carajo, ya va media vida y todo sigue estando igual.

Esta situación debe cambiar. No es tolerable. En la vida se debe ser tolerante, pero hay que saber que cosas no se deben tolerar. Y esa indiferencia, esa pasividad es INTOLERABLE.

Y por eso empezó todo esto. Por eso hicimos con Dangelo el Street, las academias, y por el eso el equipo empezó a jugar. Talvez al principio había un fuerte componente lúdico y de diversión, pero ahora todo está mucho más claro y las cosas son bastante más serias.

Señores, cuando en los campeonatos veo a ciertos tipos, de alguna de las supuestas instituciones “tradicionales”, sentados en las tribunas, pavoneándose de alguna victoria o haciendo escarnio, vía una pretendida broma, de algún rival vencido -y ya me ha sucedido un par de veces- me voy por un segundo a otro planeta, me abstraigo y es como que el animalito que habla empezara a usar un lenguaje de macaco (no puedo evitar abstraerme por una fracción de segundo, insisto)
Las veces que eso me ha pasado, al final, cuando regresaba de mi viaje espacial (con la convicción de que sería en vano, y una consiguiente pérdida de tiempo y energías, dedicarle un solo minuto a explicarle mi visón del problema) he terminado respondiendo con una sonrisa en los labios:”Si claro, ja ja ja”.

Entonces, caballeros, la respuesta a nuestra pregunta cae de madura. Jugamos porque no queremos que las cosas sigan como están. Jugamos porque a nadie le preocupa cambiar las cosas. Jugamos porque no queremos quedarnos sentados hablando. Jugamos porque queremos “hacer”. JUGAMOS CONTRA LA INDIFERENCIA.

En algunos años, el día que MISIONES campeone en Superior, la gente va a voltear, va a decir, “Aguanta, pero… y este equipo que no tiene nada, le ha ganado a todo el mundo…? No puede ser. Espera, acá pasa algo”. Y empezarán a preocuparse por averiguar. Y la indiferencia se habrá terminado

El proceso ya ha empezado. Ya demostramos que un equipo con pocos recursos puede tener resultados deportivos que superan los de instituciones que invierten importantes sumas de dinero. Falta mucho, seguro. Pero insisto, estamos en el camino correcto.

Nosotros no jugamos contra el Regatas, la FAP, el Circolo o la Inmaculada “para ganarles a ellos”. Nosotros jugamos contra la indiferencia. Cada uno de estos equipos seguramente tiene su agenda particular, más o menos altruista, cuestionable o no, pero suya y por tanto no deben de ser juzgada. Eso no nos debe preocupar, así es el mundo. En lo que debemos pensar es que al final, lo que nos define es lo que NOSOTROS hacemos para cambiar las situaciones que creemos deben ser cambiadas.

La gente no solo vive para engordar (aunque muchos crean que ese es el fin último de sus vidas). Créanme, se pueden hacer cambios. Pero hay que creer en ellos, ser bienintencionados, trabajar y perseverar en alcanzarlos.

Mis compañeros Misioneros, seguro estoy que hoy día, refuerzan el concepto del que siempre conversamos y colocan firme, en su mente, nuestra motivación.

Y a mis amigos personales, amigos del equipo y curiosos varios que leen este blog… les cuento que ya saben porque juega este equipo.

5 comentarios:

Julio César dijo...

Estoy de acuerdo contigo, lamentablemente el basket peruano deja mucho que desear; evidentemente cuando uno juega y gana como jugador siempre se sentira muy bien y euforico por lo que a logrado incluso se puede sentir el mejor del mundo, pero eso finalmente cae en un pensamiento banal e intrascendente frente a la realidad inevitable de que el Basket peruano es intrascendente,,,, no se realmente como habra comenzado la movida del basket aqui en España pero lo que les puedo contar es que se invierte mucho,,, el mes pasado se celebro el Eurobasket en Madrid, vinieron equipos de toda europa y con ellos muchos jugadores que militan en la NBA, el panorama fue increible, vi espectaculos de street ball, pantallas gigante con los partidos y cosas por el estilo,,, mucha inversion y mucha gente con ganas de jugar al basket,,, tal vez nuestra realidad sea otra totalmente diferente pero lo que si no deberia faltarnos nunca son las ganas porque si queremos que algo funcione o ande y el motor esta mal pues empujando no? asi que gracias a todos uds que juegan en misiones pq aunq no lo crean estan cambiando para mejorar ese panorama sombrio del basket en Peru.

D'angelo Baez dijo...

Buenos los deseos de Julius y perfectamente explicado el panorama por parte de Kike.

Desde mi punto de vista el basketball en el Peru si puede cambiar.

Para ello es necesario exista:
PASION y ACCION

en pro de actividades que esten encaminadas a alcanzar un cambio de la situacion actual.

Todos somos grandes comentaristas y sabemos de que cojea nuestro basket.

Nuestro grupo MISIONES PERUANAS plantea una alternativa de CAMBIO y nos brinda la oportunidad de hacer historia, no solo en lo que es resultados deportivos sino a la gran "base" del iceberg, esa que no se ve aun ahora, pero que es necesaria para darle un cimiento a futuras actividades.

Los invito a seguir opininando sobre los temas publicados.

i love this game!

Unknown dijo...

Antes de entrar a hacer el comentario, busqué en Google "misiones peruanas" y me encontré con la gran y muy buena buena sorpresa....hay ya varias entradas registradas..... la gente habla... me parece que esto es una pequeña semilla que poco a poco se va a hacer mas grande, como uno de esos fenómenos que uno no sabe explicar pero que nos parece bien que funcione así y expresa nuestro sentir....

Algún dia el basquet en el Perú cambiará y es muy posible que sea a partir de esta semilla....

Saludos a toda la gente que vive el basket!!!

Percy de las Casas

Khld Reem dijo...

El panorama del basketball actual, o el que te metan 40 puntos cuando juegas en el extranjero, es la realidad de nuestro basketball.

En la época dorada, tenías campeonatos entre los colegios privados y también campeonatos de las grandes unidades escolares. Había muchos campeonatos y mucha cantera, con lo cual tenías equipos muy competitivos. (Lo cual no quita que haya existido las bases argolleras que existen a la fecha).

En los 90 el tema era igual que en estos días: dos o tres equipos buenos y los demás de un nivel menor.

Falta planificación porque después de casi 15 años (he tenido la suerte de jugar hace años y volver a participar ahora, me decepciona decir que nuestro campeonato está PEOR que hace 15 años, pero es la verdad.

Misiones, es un equipo que está rompiendo estos esquemas de equipos que siguen en su estado latente en esta actividad.

Es prematuro decirlo, pero el norte es uno sólo, hacer del basketball y de la actividad deportiva una forma de ser mejores personas, para ello MISIONES y todos los que participamos de algún modo en este grupo, debemos asumir el reto de demostrar que el basketball se merece otra cosa y ser parte de ese cambio.¿Cómo? Demostrando que el basketball nos despliega a hacer las cosas mejor.

No nos contagiemos con el conformismo que rodea a la organización que maneja este deporte.

FCC

Anónimo dijo...

porque juega misiones??? porque cocoliso dice que juege misiones somos el mejor equipo y nadie nos va decir el contrario misiones corazon y misiones forever MOB!!!! jaja todos los que nos aportan gracias por estar ahi con el equipo saludos a todos

COCOLISO!!!!